En conversación con Actualidad Jurídica: el blog de DOE, la académica de la Universidad Adolfo Ibáñez, y co-secretaria ejecutiva de ICON-S Chile, Brigitte Leal, analiza las principales conclusiones de la IV Conferencia Anual del capítulo chileno, marcada por la transformación del poder público, la creciente colaboración público-privada y los desafíos del derecho público frente a la crisis de legitimidad institucional.
A casi un mes de realizada la IV Conferencia Anual de ICON-S Chile, ¿cuáles dirías que fueron las principales conclusiones respecto a las transformaciones del poder público en el siglo XXI?
Obviamente, se trata de un análisis complejo que reúne muchos factores desde el derecho nacional. Desde mi perspectiva, que es bastante acotada y relativa, la que más destaco es lo que algunos llaman la privatización del poder público.
Hoy, el rol de los actores privados es sumamente relevante en el ejercicio del poder. Lo podemos ver en ejemplos referidos a las tres funciones estatales clásicas. En materia de legislación, hoy en día existe un auge de la normativa técnica y del uso de estándares internacionales para ordenar normativamente el desarrollo de actividades económicas.
En materia de administración pública, se observa una colaboración con el mundo privado para la realización de tareas técnicas, como inspeccionar, certificar u homologar, entre otras. En materia de jurisdicción, los mecanismos alternativos de resolución de controversias, administrados por entidades privadas, también están posicionándose como formas de colaboración entre el poder público y el entorno privado.
Durante la conferencia se abordaron temas como gobierno, democracia y control del poder. ¿Qué tensiones o desafíos aparecieron con más fuerza en el debate académico?
Creo que durante la Conferencia se discutieron muchos temas de interés para la comunidad local. Esta versión llamó la atención precisamente por la pluralidad de temas abordados en los distintos paneles. El derecho constitucional sigue siendo una piedra angular para el derecho público, pero hoy vemos que este último es una estructura amplia y robusta, que puede ser observada desde diversos ángulos, como el derecho administrativo, el derecho ambiental, el derecho urbanístico, las regulaciones económicas y sociales, entre otros.
Me parece muy saludable que la comunidad ICON-S Chile pueda recoger todas esas miradas, y más aún cuando representan perspectivas regionales o locales que enriquecen las discusiones universitarias.
Desde una mirada comparada, ¿qué particularidades del caso chileno destacaron en las discusiones y cómo dialogan con experiencias internacionales analizadas en ICON-S?
Creo que el derecho público chileno sí se ha ido transformando y probablemente continúe ese curso. Es muy difícil predecir los cambios del futuro, porque pareciera que la velocidad de las transformaciones actuales es mayor en comparación con el pasado. Las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial probablemente han intensificado aún más esa velocidad.
Creo que el derecho público chileno va a comenzar a desarrollar miradas más sectoriales, con visiones que destaquen la riqueza normativa de ciertos ámbitos de regulación. Hoy hay menos espacio para las “grandes teorías” y más espacio para el análisis granular del derecho. Sería ideal, en todo caso, no perder la visión de conjunto sobre el derecho público como disciplina.
Uno de los ejes fue la crisis de legitimidad y confianza en las instituciones. ¿Qué diagnósticos y propuestas surgieron desde el constitucionalismo para enfrentar este escenario?
Desde una perspectiva más amplia, y no solamente desde el constitucionalismo, en la Conferencia se abordó la crisis de confianza y de legitimidad de ciertas instituciones chilenas, con apertura de miras y enfoques propositivos. Como propuestas, se discutió la necesidad de una visión renovada del rol de la adjudicación, la forma en que el conocimiento técnico puede dialogar mejor con el conocimiento general del derecho, y la necesidad de optimizar el uso de los recursos para mejorar la forma en que actúan las instituciones públicas, entre otros aspectos.
Creo que la Conferencia fue un espacio para discutir de manera plural y propositiva este tipo de crisis.
La conferencia reunió miradas interdisciplinarias. ¿Qué valor agrega este enfoque para comprender los desafíos actuales de la democracia y el derecho público?
Es muy valioso. En las conferencias académicas solemos escuchar principalmente a profesionales del derecho, pero también es muy enriquecedor incorporar perspectivas desde las ciencias políticas, la sociología y otras humanidades. El derecho público se nutre especialmente de esas disciplinas. Es necesario crear y sostener espacios para que ese diálogo interdisciplinario se mantenga vivo hacia el futuro.
Tras este encuentro, ¿qué desafíos y líneas de trabajo se proyectan para ICON-S Chile en el corto y mediano plazo?
El Capítulo Chile de ICON-S se reúne todos los años durante el verano. La Universidad Central, sede Coquimbo, fue una excelente institución anfitriona, y estamos muy agradecidos por la gran recepción que tuvo la Conferencia.
Para 2026 se busca mantener la línea de trabajo que se ha venido desarrollando, invitando a participar a estudiantes, profesionales y profesores de diversas disciplinas. Desde el segundo semestre comenzaremos el trabajo en equipo para planificar la siguiente versión de la Conferencia, con la expectativa de que sea tan exitosa y participativa como esta.








