En conversación con Actualidad Jurídica: el blog de DOE, Dasmara Riffo, presidenta del Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad Austral de Chile, sede Valdivia, y parte del comité organizador de las Jornadas Australes de Medio Ambiente y Derecho 2025, reflexiona sobre el rol de las facultades en la formación de juristas ambientales, el peso que tiene la autogestión estudiantil en la construcción de pensamiento crítico y la importancia de vincular la normativa con sus efectos concretos en el territorio.
En el discurso de cierre de las Jornadas Australes se subrayó el desafío de mantener viva una tradición de reflexión jurídica ambiental. ¿Qué rol deberían asumir las universidades en la formación de futuros juristas ambientales?
Estas jornadas nacen, por allá por el 2009, desde una iniciativa estudiantil y reflejan el genuino interés de las y los estudiantes por reflexionar en torno a esta rama del Derecho. Nuestra universidad y especialmente nuestra facultad han brindado un respaldo institucional que abarca tres puntos principales: i) contar con una asignatura obligatoria de Derecho Ambiental —algo que no ocurre en otras escuelas del país—, permitiendo que el estudiantado adquiera una base sólida en la materia; ii) docentes, que a la vez son profesionales destacados y con amplia experiencia en el ámbito ambiental, quienes fortalecen y son un apoyo importante al momento de encauzar las inquietudes en concreto; y iii) el apoyo constante a los estudiantes que se hacen cargo de la organización de este evento cada año.
En este contexto, creemos que las universidades deben asumir un rol activo en la formación de futuros juristas ambientales, y pensamos que esto se logra generando las condiciones, el apoyo y los espacios necesarios para que el estudiantado pueda impulsar y mantener vivas estas iniciativas, sosteniendo una tradición que vincule la formación jurídica con un compromiso real hacia la protección del medioambiente.
¿Cómo se puede incentivar entre los estudiantes una comprensión práctica del derecho ambiental, más allá del marco normativo?
Incentivar una comprensión práctica requiere fomentar una mirada capaz de conectar el derecho con sus efectos concretos en la cotidianeidad. El Derecho ambiental es un área donde parece más evidente para las personas la relación que existe entre las normas y su impacto en el entorno. Este año el tema central de las Jornadas fueron los humedales, un claro ejemplo de la relación entre la regulación y la vida cotidiana. La regulación de la protección de humedales incide directamente en fenómenos como las inundaciones que afectan a las ciudades, mostrando, en concreto, las consecuencias que puede tener la acción o inacción jurídica.
Por otro lado, estudiar esta materia con un foco en su desarrollo histórico permite observar la transición desde regulaciones ambientales que surgían como respuesta a los daños ya producidos, a regulaciones que, en la actualidad, avanzan en la prevención y en el resguardo del equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad.
Estas Jornadas se destacaron por su carácter interdisciplinario. ¿Qué lecciones deja esa experiencia para la docencia jurídica y la vinculación con el medio?
Estas Jornadas, desde su primera versión, han sido capaces de demostrar que el estudio del Derecho Ambiental requiere, necesariamente, de una mirada integral desde las disciplinas que interactúan en torno a él. La comprensión de las problemáticas ambientales implica reconocer la importancia de que estas sean abordadas de manera coordinada entre autoridades, profesionales de diversas áreas y miembros de la sociedad civil.
Durante las jornadas se expuso sobre los cambios ecosistémicos y el rol en la biodiversidad de los humedales. Esta comprensión permite una regulación jurídica más eficiente y atingente. Creemos que el trabajo coordinado entre estos actores hará posible una comprensión más completa de los desafíos ambientales y permitirá promover un desarrollo sostenible y con proyección en el tiempo para la sociedad.
La organización estudiantil fue central en el éxito del evento. ¿Qué crees que aporta la autogestión universitaria al desarrollo del pensamiento crítico en temas ambientales?
La autogestión estudiantil, especialmente en pregrado, aporta un valor fundamental al desarrollo del pensamiento crítico. Autogestionarse implica, por sí mismo, asumir un rol activo; cuando este esfuerzo se enfoca en la difusión de conocimiento, se transforma en un aporte relevante tanto en la construcción de conocimiento como en la generación de espacios de reflexión.
En el caso de las Jornadas Australes de Medio Ambiente y Derecho, su organización ha estado a cargo año a año de distintos grupos de estudiantes que han dado continuidad a la instancia. Ello refleja un compromiso colectivo que va más allá de lo académico y que aun así se convierte en una forma de aprendizaje práctico. Este traspaso generacional promueve la autonomía y fortalece tanto la formación jurídica como la conciencia sobre el papel que cada persona puede asumir en la creación y difusión del conocimiento, así como en la protección y el desarrollo sostenible del entorno.
¿Qué vacíos o temas emergentes te gustaría incorporar en próximas ediciones —por ejemplo, cambio climático, justicia ambiental, litigación climática—?
En línea con lo señalado, corresponderá a un nuevo grupo de estudiantes asumir la organización de la versión 2026 de las Jornadas Australes de Medio Ambiente y Derecho, siendo ellos quienes evaluarán y definirán la temática que se aborde. No obstante, cuando las jornadas de este año ya se encontraban en la etapa de difusión, con la temática definida y los paneles coordinados, llegó a nosotras una investigación que consideramos especialmente interesante. Me gustaría mucho que fuese abordada en futuras versiones, referida a la protección de los glaciares y de las montañas andinas, y al modo en que el cambio climático impacta estos ecosistemas.
Finalmente, ¿cómo visualizas el futuro de la formación jurídica ambiental en Chile frente a los desafíos que impone la crisis ecológica global?
La formación jurídica responde a las necesidades del derecho, y este, como construcción social, atiende a las de una sociedad. A nivel internacional parece evidente el avance constante y progresivo de la preocupación por el medioambiente y el rol del derecho en esta protección. A nivel nacional, el gobierno y la administración del Estado tienen un rol preponderante en la manera en que el país enfrenta las problemáticas ambientales; y, en este sentido, los años de elecciones presidenciales siempre son un momento crucial para replantear la agenda ambiental. Sin perjuicio de ello, en el mediano y largo plazo, no parece posible que algún Estado pueda desentenderse de hacerse cargo de esta problemática. Por tanto, si las necesidades de la sociedad se orientan hacia la protección del medioambiente, el derecho deberá responder a ello y las universidades deberán asumir la misión de entregar una formación jurídica integral que contemple la perspectiva ambiental.