La modernización del sistema eléctrico, el fortalecimiento de la seguridad energética y la aceleración de la transición hacia energías limpias fueron algunos de los principales anuncios realizados por el Presidente José Antonio Kast durante su primera Cuenta Pública.
En materia tarifaria, el mandatario adelantó una reforma orientada a simplificar y transparentar el funcionamiento del mercado eléctrico, con el objetivo de que los costos y cobros asociados al suministro sean más comprensibles para hogares y pequeñas empresas.
La agenda también contempla el desarrollo de nuevas herramientas para medir y monitorear la pobreza energética, permitiendo identificar brechas de acceso y asequibilidad, especialmente en comunidades rurales, aisladas y sectores vulnerables.
Mayor resiliencia del sistema
Kast anunció además el fortalecimiento de los planes de invierno para enfrentar eventos climáticos extremos, junto con medidas destinadas a reforzar la protección de infraestructura crítica y combatir el robo de cables, fenómeno que ha afectado la continuidad del suministro eléctrico en distintas regiones del país.
En paralelo, el Gobierno buscará acelerar la incorporación de energías renovables, impulsar la eficiencia energética, promover el desarrollo de biocombustibles e hidrógeno y avanzar en la masificación de la electromovilidad.
El Presidente afirmó que el objetivo es construir un sistema energético más flexible, competitivo y resiliente, estableciendo como meta que al año 2030 las energías limpias sean la fuente predominante dentro de la matriz energética nacional.
Transmisión y almacenamiento
Para apoyar este proceso, el Ejecutivo comprometió la modernización de la infraestructura de transmisión eléctrica, el impulso a proyectos de almacenamiento energético y la agilización de inversiones consideradas estratégicas para el sector.
Asimismo, anunció que estos cambios estarán acompañados por nuevos marcos regulatorios e instituciones modernizadas, con el propósito de entregar mayor certeza a los inversionistas y facilitar el desarrollo de proyectos vinculados a la transición energética.
Según planteó el mandatario, el desafío es que la energía deje de ser un factor de incertidumbre y se convierta en un motor para la inversión, la innovación, el empleo y el crecimiento económico del país.





