La minera canadiense Capstone Copper presentó una consulta de pertinencia ambiental para desarrollar un proyecto de optimización en su faena Mantoverde, en la Región de Atacama, con una inversión estimada de US$ 29,5 millones.
La iniciativa busca modificar el diseño del botadero de ripios de la operación, estructura destinada al depósito de residuos sólidos generados durante el proceso de lixiviación.
Según la compañía, el proyecto contempla una redistribución interna de material dentro del botadero, trasladando parte de los volúmenes originalmente considerados para el sector sur hacia el área norte de la instalación.
En total, se proyecta mover cerca de 45 millones de toneladas de material, equivalente a aproximadamente un 18% de la capacidad total del depósito.
La empresa explicó que esta optimización permitiría aprovechar de mejor manera el espacio disponible y postergar la habilitación de nuevas áreas del botadero hasta el año 2030.
Capstone sostuvo además que los cambios no implican modificaciones en la producción ni en el tratamiento de mineral, por lo que, a su juicio, la iniciativa no constituye un cambio de consideración que obligue a ingresar nuevamente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.
Mantoverde es una de las dos operaciones que la minera mantiene en Chile, junto a Mantos Blancos, en la Región de Antofagasta.
En paralelo, la compañía continúa avanzando en el proyecto Mantoverde Optimizado, iniciativa de expansión valorizada en US$ 176 millones que busca aumentar la capacidad de procesamiento de la planta concentradora.
El proyecto permitirá elevar el tratamiento de mineral desde 32 mil a 45 mil toneladas diarias, incrementando la producción anual de cobre y oro de la operación.
Según informó la minera en su último reporte financiero, durante este año continuarán las obras de construcción, recepción de equipos e instalación de infraestructura asociada al crecimiento de la faena.






