La Dirección Ejecutiva del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) admitió a trámite seis reclamaciones administrativas contra la aprobación ambiental de un proyecto de prospección minera de BHP en las cercanías de Cerro Colorado, en la Región de Tarapacá.
La iniciativa, que obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental en abril, contempla una inversión de US$60 millones y la ejecución de 196 sondajes terrestres y 73 calicatas. Su objetivo es recopilar información geológica, hídrica y de suelo para evaluar eventuales proyectos futuros asociados a la faena, actualmente en cierre temporal.
Las reclamaciones fueron presentadas por comunidades y organizaciones indígenas que cuestionan distintos aspectos de la evaluación ambiental. Uno de los principales puntos corresponde a la delimitación del área de influencia utilizada para analizar los posibles efectos sobre los grupos humanos vinculados al territorio.
La Comunidad Indígena Aymara de Parca sostiene que el área considerada fue insuficiente para caracterizar las dimensiones territoriales, culturales, espirituales y productivas de las comunidades indígenas potencialmente afectadas.
Por su parte, la Comunidad Aymara de Macaya cuestionó haber quedado fuera del área de influencia del componente medio humano. La organización argumentó que la delimitación se mantuvo sin cambios relevantes, pese a que durante la evaluación surgieron antecedentes que, a su juicio, justificaban una revisión.
La Comunidad Indígena Territorial Quechua de Quipisca alegó además que la iniciativa debía ingresar mediante un Estudio de Impacto Ambiental y no a través de una Declaración de Impacto Ambiental, debido a sus posibles efectos sobre fauna de baja movilidad, flora en categoría de conservación y recursos naturales del territorio.
La admisión de las reclamaciones permite que el SEA revise los argumentos presentados, pero no implica que la Resolución de Calificación Ambiental haya sido invalidada ni que exista todavía una decisión sobre el fondo de las solicitudes.





