El reciente ingreso de proyectos mineros al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) por más de US$ 12.500 millones fue valorado por autoridades y actores del sector como una señal de reactivación de la inversión en la industria.
En los últimos días, iniciativas como la nueva concentradora de Escondida, impulsada por BHP, y el proyecto de continuidad operacional de Minera El Abra, de Freeport-McMoRan, han marcado el inicio de un ciclo de anuncios de gran escala en la minería del cobre.
Desde el Gobierno señalaron que estos movimientos reflejan un cambio en el clima de inversión, destacando la importancia de avanzar en certezas regulatorias y una tramitación más expedita de los proyectos.
En esa línea, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, valoró el dinamismo observado en el sector, subrayando que en un corto período se han activado iniciativas de alto monto, lo que, a su juicio, da cuenta de un mejor entorno para el desarrollo de la industria.
Las autoridades sostienen que el foco estará puesto en facilitar la inversión mediante la reducción de trabas administrativas y el fortalecimiento de condiciones que permitan acelerar la ejecución de proyectos.
Por su parte, desde la industria también destacaron el ingreso de estas iniciativas, señalando que la materialización de inversiones de esta magnitud es clave para sostener la producción y responder a la demanda global por cobre.
El avance de estos proyectos es interpretado como una señal relevante para el sector, en un contexto donde las decisiones de inversión han estado influenciadas por factores regulatorios y expectativas de mercado.







