Los precios de los combustibles registraron una fuerte disminución, luego de la caída internacional del petróleo asociada al término del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La bencina de 93 octanos bajó $95 por litro, mientras que la de 97 octanos disminuyó $106,7 y el diésel retrocedió $117,5. El kerosene, en tanto, se mantuvo sin variaciones.
El ajuste superó las estimaciones anticipadas por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien había adelantado que la reducción de las tensiones geopolíticas comenzaría a reflejarse en los precios internos de los combustibles.
La baja se produjo después de que el petróleo Brent descendiera hasta aproximadamente US$78,7 por barril y el West Texas Intermediate (WTI) se ubicara en torno a US$75,1, tras el anuncio de un acuerdo que puso término al conflicto y redujo los riesgos sobre el suministro internacional.
Expertos estimaron que la disminución de los combustibles podría contribuir a que el próximo Índice de Precios al Consumidor registre una variación de entre -0,1% y -0,4%. El Banco Central también ha considerado la posibilidad de que la inflación anual termine 2026 por debajo del 4%.
El Gobierno modificó esta semana los parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), por lo que la reducción aplicada responde directamente a la evolución de los precios internacionales, sin intervención estabilizadora del mecanismo.
Según antecedentes entregados por Hacienda, el Mepco había acumulado una recaudación cercana a US$90 millones antes del conflicto. Sin embargo, durante los primeros 19 días de la guerra absorbió alrededor de US$140 millones, generando un saldo negativo de aproximadamente US$50 millones.
Pese a la disminución registrada, los precios se mantienen por encima de los niveles observados al inicio de la actual administración. Considerando las alzas acumuladas desde fines de marzo, la bencina de 93 octanos presenta un incremento neto de $297,2 por litro, mientras que el diésel acumula un aumento de $386,9.





