El dólar abrió la jornada de este lunes con una fuerte baja en el mercado cambiario local, retrocediendo $8,1 en sus primeras operaciones, en medio de un escenario internacional marcado por el alza del cobre y una menor aversión al riesgo global.
A las 9:09 horas, la divisa estadounidense se cotizaba en $891,8 vendedor y $891,3 comprador, profundizando la caída registrada en las últimas sesiones.
Según explicó Felipe Sepúlveda, analista jefe de Admirals Latinoamérica, el movimiento responde a una combinación de factores externos favorables para el peso chileno, entre ellos el fortalecimiento del cobre, el debilitamiento global del dólar y una moderación en los temores inflacionarios asociados al conflicto en Medio Oriente.
En el mercado de materias primas, el cobre avanzaba cerca de 1% en la plaza estadounidense, alcanzando los US $6,44 por libra, su nivel más alto en más de una semana. La Bolsa de Metales de Londres no operó este lunes debido al feriado Spring Bank Holiday, por lo que la referencia provino del mercado norteamericano.
“El principal soporte para la moneda local viene desde el cobre”, señaló Sepúlveda, agregando que existe optimismo respecto a un eventual avance en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, lo que podría derivar en la reapertura del Estrecho de Ormuz y aliviar las tensiones sobre los mercados energéticos.
El analista sostuvo además que el metal rojo continúa respaldado por factores estructurales vinculados al crecimiento de la inteligencia artificial, los centros de datos, la electrificación y la transición energética.
En paralelo, el Dollar Index (DXY), que mide el desempeño del dólar frente a una canasta de monedas internacionales, caía 0,4% hasta los 98,64 puntos, reflejando una menor demanda global por activos refugio.
De cara a los próximos días, Diego Montalbetti, analista de mercados de Capitaria, indicó que la atención de los inversionistas estará centrada en nuevos datos económicos de Estados Unidos, especialmente el índice PCE, considerado la principal medida de inflación para la Reserva Federal, y la segunda lectura del PIB estadounidense.
Según explicó, estas cifras serán determinantes para evaluar si la debilidad reciente del dólar puede mantenerse o si las expectativas de tasas de interés elevadas volverán a fortalecer a la moneda norteamericana.






