El organismo rechazó que existieran conflictos de interés o falta de legalidad en la operación realizada en 2024 por US$520 millones.
Contraloría General de la República descartó irregularidades en la venta del 10% de la mina Quebrada Blanca que realizó Enami a Codelco en septiembre de 2024.
La operación, valorizada en US$520 millones, había sido cuestionada por la Sociedad Nacional de Minería, que solicitó una revisión formal ante Contraloría por posibles conflictos de interés y por el mecanismo de trato directo utilizado en la negociación.
El organismo liderado por Dorothy Pérez concluyó que no existieron infracciones ni incompatibilidades derivadas de la participación de autoridades de gobierno en los directorios de ambas compañías estatales.
La venta se concretó en un contexto de estrechez financiera para Enami, que decidió desprenderse de su principal activo para fortalecer su situación económica.
Las críticas apuntaban principalmente al precio pactado por el 10% de Quebrada Blanca, mina controlada por Teck.
Desde Sonami acusaron falta de transparencia y sostuvieron que la valorización era demasiado baja. Incluso Scotiabank estimó en ese momento que la participación podría haber alcanzado un valor cercano a US$736 millones.





