Las modificaciones aplicadas por el Gobierno al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) durante marzo permitieron reducir significativamente el costo fiscal asociado al alza internacional del petróleo, generando un ahorro cercano a los US $1.600 millones para las arcas públicas.
La decisión se adoptó luego de la fuerte escalada de los precios del crudo provocada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, escenario que elevó considerablemente el gasto requerido para mantener operando el mecanismo bajo las condiciones vigentes hasta ese momento.
Como consecuencia de los cambios, los consumidores enfrentaron un ajuste inmediato en los precios de los combustibles. La gasolina de 93 octanos registró un incremento cercano a los $370 por litro, mientras que el diésel subió alrededor de $580 por litro.
De acuerdo con el Informe de Finanzas Públicas correspondiente al primer trimestre de 2026, elaborado por el Ministerio de Hacienda, el escenario de marzo estuvo marcado por una combinación de factores que aumentaron la presión sobre el Mepco: el rápido incremento de los precios internacionales, la estructura de funcionamiento del mecanismo y las restricciones fiscales existentes.
La cartera sostuvo que, de haberse mantenido sin cambios el esquema de estabilización, el costo fiscal acumulado habría alcanzado aproximadamente US $1.500 millones al 7 de mayo. Tras los ajustes implementados, dicho costo se redujo a cerca de US $300 millones.
Estimaciones posteriores realizadas por el economista Juan Ortiz, del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), indican que hacia fines de mayo el costo fiscal sin las modificaciones habría escalado hasta US$ 1.830 millones, mientras que con los cambios aplicados se situó en torno a US$ 240 millones. Esto implica un ahorro acumulado cercano a los US $1.590 millones.
El análisis también plantea que las modificaciones introducidas durante mayo alteraron parcialmente el funcionamiento tradicional del mecanismo. Según Ortiz, el Mepco habría pasado de actuar principalmente como un sistema de suavización de precios a desempeñar un rol más cercano a la estabilización o fijación temporal de valores, debido a cambios en los parámetros utilizados para calcular los precios de referencia.
Actualmente el mecanismo continúa operativo, aunque bajo los nuevos criterios definidos por el Ejecutivo, los que han permitido contener nuevas alzas en los combustibles y reducir la presión fiscal derivada de la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.






